Canela
Canela llevaba más de dos meses con su compañera, Mora, rondando por una urbanización cercana a Salamanca. Un día entraron en el jardín de un chalet y allí se quedaron, les dieron comida y esta familia se puso en contacto con nosotros, así llegaron a la Asociación, en abril de 2008. Creemos que Canela (3 años y medio) y Mora (8 años) fueron compañeras porque jamás se separaban, quizá fueron madre e hija. Es por ello que, en cuanto dispusimos de dos casas de acogida, las separamos a la vez para comprobar que podían darse en adopción a familias distintas, y así fue, ambas superaron la separación sin ningún trauma.
Pasó dos meses en Salamanca con Chema y Rosa. Ellos le enseñaron a confiar en el ser humano y a descubrir los enigmas de la gran ciudad. Aprendió a caminar sin asustarse de los coches, a esperar en los semáforos… Su único miedo continuaban siendo los encuentros con otros perros. Al intentar esterilizarle, descubrimos que sufría un soplo en el corazón. Este problema cardíaco impedía que Canela pasara por una anestesia general. Teníamos que encontrar una familia muy responsable para ella.
Para superar el miedo hacia otros perros en la calle, Canela pasó una semana con Tisque, María y Saskia. Allí aprendió a compartir el espacio con otros canes y gatos. También mejoraron notablemente sus encuentros con otros perros en la calle, sólo había que darle un poco de seguridad y confianza en ella misma. Si tienes ese mismo problema con tu perro, te recomiendo seguir los consejos que César Millán da para este tipo de procesos de reeducación (“El encantador de perros”, Edición Aguilar, 2008).
En enero de 2009 Canela llegó a su hogar, en Vigo. Chiña y el resto de su familia le esperaban ilusionados dispuestos a darle todo el cariño y complementar su educación en los paseos. A Chiña le tocaba un duro trabajo: dominar y controlar a Canela cuando veía las palomas y gaviotas por las calles de Vigo… ese instinto cazador le sacada de sus cabales… en fin, es un trabajo que hay que hacer, para conseguir tener un perro feliz y equilibrado.
Canela disfrutando de su nueva vida en la playa
¡Qué placer, ser una galga feliz!
Queridas Chiña y Canela, ¡Mucha suerte y felicidad en este camino que habéis comenzado juntas!