Cierzo ya está recuperado

IMG_7101.jpg Cierzo ya terminó su tratamiento para superar la erlichia. Ahora, poco a poco, va cogiendo fuerzas. Es un galgo maravilloso, amoroso donde los haya. Adora dar besitos, limpiar las orejas de todos (perros, gatos y personas), cuidar y mimar a quien tenga a su lado. Aquel que decida adoptar a Cierzo compartirá con él una vida llena de agasajos, dulzura y alegría. Sin embargo, adoptar a un galgo implica algo más, adoptas al animal y a su pasado…

IMG_7102.jpg El pasado de cualquier galgo, siempre está lleno de miedos, de maltrato, de abandono, heridas visibles e invisibles. Adoptar a un galgo conlleva, además de darle cobijo, comida y amor, además de todo eso, hacerse responsable de su proceso de recuperación, ser su compañero de viaje en la reconstrucción de sus patrones mentales para que pueda volver a ser un perro plenamente feliz.

IMG_7105.jpg Todos nuestros amigos tienen algún tipo de miedo. Bien a los hombres, a los niños, a quedarse solos, a los ruidos, a la calle… En el caso de Cierzo, es miedo a otros perros (salvo aquellos de su propia manada). Podemos asegurar con casi total certeza que el pequeño Cierzo fue empleado como sparring, es decir, para que, siendo atacado, sirviera de entrenamiento para perros de peleas. Esto lo sabemos por sus dientes que están limados, una práctica habitual en el sórdido mundo de las peleas de perros. También lo podemos saber por su comportamiento en la calle al cruzarse con otros perros. El pánico le invade y se pone a ladrar. Es aquí donde entramos nosotros en juego. Su familia de acogida está trabajando con él para cambiar estos esquemas mentales, haciéndole entender que no todos los perros desean atacarle. Cierzo evoluciona rápidamente, es muy inteligente y comprende que ahora está a salvo y que el camino hacia la felicidad implica confiar en todos los amigos que te cruzas por el camino.

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