Dulcinea ya está en su nuevo hogar
Como sabéis, Dulcinea había sido adoptada en Italia, sin embargo, por imposibilidad de organizar correctamente el transporte a su nuevo hogar, esta adopción no pudo llevarse a cabo. Durante casi un mes ha estado en una casa de acogida de la Asociación en Salamanca. Appel des Levriers encontró para ella una estupenda familia que le está esperando. Hoy ha llegado a Francia en el rescate de esta asociación francesa. Millones de gracias a Blandine, Nadine y Fabienne… vuestra lucha es la nuestra, vuestro sueño de un mundo sin maltrato ni abandono animal es el nuestro.
Son muchos los factores que han de llegar a buen puerto para que una adopción tenga éxito:
- un buen conocimiento de la posible familia de adopción (mediante el Cuestionario previo que rellenan y la visita de preseguimiento a su hogar)
- la correcta preparación del galgo (integrarle en la vida familiar es lo mejor para conocerle bien y, así, encontrar la familia más idónea para cada pequeño)
- la organización del viaje (si es al extranjero, la cosa se complica más, el transporte se hace bien por avión, bien con coche o un transporte especializado)
- el seguimiento de la integración del galgo adoptado en su nueva familia
El proceso de adopción de Dulcinea, como ya habéis leído, se paralizó en la organización del viaje. Sin embargo, esta coyuntura sirvió para que sus papás de acogida disfrutaran de su compañía por tres semanas, durante las cuales, Dulcinea superó alguno de sus miedos y disfrutó del amor y del cariño que se merecía recibir un espíritu tan bondadoso y hermoso como el suyo. Ser familia de acogida conlleva un compromiso de tiempo indefinido (nunca sabemos cuánto tiempo tardará cada uno de los galgos recogidos en encontrar familia de adopción) y un compromiso de generosidad (sabes que ese ser dulce, tierno, mimoso y juguetón acabará yendo a otra casa y, quizá, no le vuelvas a ver más).
El día en que parte hacia su hogar, hacia su merecida libertad, un sabor agridulce inunda tu corazón. Por un lado la felicidad de que quien cuidaste por fin tendrá la familia que merece, por otro lado, la tristeza del alejamiento de quien compartió contigo momentos inolvidables. Pero, al mismo tiempo piensas, ya hay uno más salvado y ya hay sitio para otro… Y cuando recibes las fotos en que le ves con su nueva familia, recibiendo montones y montones de mimos y cariño, todo cobra sentido.
Así, en cuanto recibamos las fotos de Dulcinea, las compartiremos con todos vosotros, en ellas podremos apreciar sus ojitos vivarachos y su espíritu lleno de felicidad.
¡TE QUEREMOS DULCINEA!